Galletas de plátano, zanahoria y naranja ¡Sin harinas, sin huevo, sin lácteos! ¡Milagro de postre!

QUIERO ALGO DULCE!! Una de las frases más pronunciadas durante un régimen. Estas galletitas sorprenden por su textura, parecería que tienen harina y huevo pero no, quedan de verdad deliciosas. Mi hijo que tiene 4 y como ustedes saben los niños de esa edad no tienen particular amor por lo saludable les dice “Galletas horenadas con muy buena pinta” y se las come con singular alegría.

Galletas de plátano
Aquí la solución. Esta receta esta aquí gracias a un ser que amo, que espero me este leyendo, la descubrió en una época de experimentación amorosa y tras afinar detalles aquí esta.

INGREDIENTES

2 tazas de salvado Salvado

1 taza de Avena

1/2 taza de linaza

5 plátanos MUY máduros

1 zanahoria rallada

Media Naranja

INSTRUCCIONES

En un recipiente pongan el salvado, la avena, la linaza y los plátanos. Mezclen con las manos (OJO! No usar batidora que se convertiría en el peor desastre culinario de la historia) hasta crear una mezcla homogénea. Si lo ven muy aguado pongan más salvado, avena o linaza, las cantidades pueden variar según sus gustos Tiene que quedar moldeable. Una vez mezclado pongan la zanahoria rallada y con un rallador saquen un poco de ralladura de cáscara de naranja. Poquita porque amarga, como media cucharadita. Vuelvan a mezclar.

En una charola de horno pongan un poquito de mantequilla embarrada para que no se pegue y pongan la mezcla por todos lados, como de 2 cm de alto.

Metan al horno a unos 180°C y dejen horear por 30 minutos. Cada horno varia así que vayan viendo, tiene que quedar como pan.

Una vez listas, la sacan del horno, la cortan en cuadritos o barras y ya esta! De verdad queda muy rico. Yo las voy cortando poco a poco porque se seca un poco. Una vez cortados se pueden congelar y despus descongelar y meter en el hornito eléctrico o tostador y recuperan el crunch.

¡Sean creativos! Se le pueden poner pasas, arandanos, amaranto, almendras etc etc etc etc… 

Sauvignon Blanc con hierbabuena ¡Fresco, fresco!

¡Bienvenido fin de semana! y para no complicarse y disfrutar, un cocktail de vino blanco simple, fresco y con aires de libertad.

En una copa grande y bonita pongan un poco de Sauvignon Blanc o algún otro blanco joven y afrutado. Corten unas hojitas de hierbabuena, dejenlo reposar un ratito y ahí lo tienen.

Prohibido beber esto mientras piensan en los pendientes del lunes. Da agruras.

¡Salud!Sauvignon Blanc con hierbabuena